jueves

CULPABLE SOY YO


Mírame fijamente a los ojos
y comprueba tú misma que digo
la verdad que tú siempre has querido
escuchar de mis labios amor...

No te engaño al pedirte perdón,
por el daño que pude causarte,
no des vuelta buscando un culpable,
culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor
por haberte negado mi mano,
culpable soy yo,
culpable soy yo.

Mírame fijamente a los ojos
y procura tratar de entenderme,
no eres tú solamente quien pierde
este golpe nos hiere a los dos...

pero a mí no me falta valor
y jamás he callado ante nadie,
por favor no te sientas culpable,
culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor
por haberte negado mi mano,
culpable soy yo,
culpable soy yo.

Por haberte tenido olvidada,
por dejar que muriera el amor
por haberte negado mi mano,
culpable soy yo,
culpable soy yo...
culpable soy yo,
culpable soy yo.

(J.M.Purón)

martes

SOLITARIOS DEL ASFALTO


He cambiado, ya lo sé,
he dejado tras de mí
aquel aire que traía
cuando un día
vine aquí;

dime tiempo si mi fe
era poca para ti,
cuando un día, bien lo sabes,
por la calle
te perdí.

Y te fuiste después con tus claveles
a pintarle sonrisas a otro aliento,
a inventarle jardines a otra fuente,
a rezar otra vez un padrenuestro;

me dejaste dormido en mis laureles,
solitario viejero del asfalto,
esperando tu vuelta en los andenes
de esa vieja ciudad que me perdió...

ahora tengo una mueca por sonrisa,
ahora son como garras estas manos,
dime tiempo qué has hecho con mi vida
que no es mía de tanto que cambió.

Dime tiempo dónde fue
aquel aire juvenil,
vencedor de mil combates,
disparate
por Abril;

dime tiempo, di por qué
te marchaste sin decir
un adiós de despedida
a aquella vida
feliz.

Y te fuiste después con tus claveles
a pintarle sonrisas a otro aliento,
a inventarle jardines a otra fuente,
a rezar otra vez un padrenuestro;

me dejaste dormido en mis laureles,
solitario viejero del asfalto,
esperando tu vuelta en los andenes
de esa vieja ciudad que me perdió...

ahora tengo una mueca por sonrisa,
ahora son como garras estas manos,
dime tiempo qué has hecho con mi vida
que no es mía de tanto que cambió.

sábado

VIAJERA


Viajera...viajera...
Viajera...viajera...

Si cansada
tú buscas otras cosas,
más nuevas, más hermosas,
por mí puedes marcharte,
que en llorarte
no he de perder el tiempo,
y sabes que lo siento
con todo el corazón;

eres libre,
nunca tuviste dueño,
tu vida es como un sueño
lleno de fantasía,
sé que un día,
despacio, sin palabras,
tú me darás la espalda
y así será tu adiós.

Y al mover
tus manos y al gritar
adiós en aquel tren,
un día
pensarás
que igual que yo te amé,
así no te querrán
jamás;

pero al ver
abierta frente a ti
del mundo otra vez
la senda,
marcharás
dejándome detrás
y volverás a ser
viajera.

Pero ahora
que tengo tu mirada,
que estás ilusionada
viviendo mi cariño,
que tus manos
se pierden en las mías,
y así pasan los días
felices de los dos;

no, no quiero
pensar que esto termina,
saber que tú imaginas
amor, amor, más lejos,
que tus besos
que ahora son tan míos,
mañana estarán fríos,
mañana serán viejos.

Y al mover
tus manos y al gritar
adiós en aquel tren,
un día,
pensarás
que igual que yo te amé,
así no te querrán
jamás;

pero al ver
abierta frente a ti
del mundo otra vez
la senda,
marcharás
dejándome detrás
y volverás a ser
viajera.

Viajera...viajera...
Viajera...viajera...

viernes

SI YA TE OLVIDÉ


Te llamo,
para despedirme
pues hoy,
me alejo de tu vida,
lo nuestro
nunca tuvo sentido
te quise
y fue tiempo perdido.

Por qué, por qué,
no se por qué
estoy yo aquí
llorando por ti
si ya te olvidé...

estoy yo aquí
llorando por ti
si ya te olvidé.

Te llamo,
para despedirme
pues hoy,
me alejo de tu vida,
lo nuestro
nunca tuvo sentido
te quise
y fue tiempo perdido.

Por qué, por qué,
no se por qué
estoy yo aquí
llorando por ti
si ya te olvidé...

estoy yo aquí
llorando por ti
si ya te olvidé.

Por qué, por qué,
no se por qué
estoy yo aquí
llorando por ti
si ya te olvidé...

estoy yo aquí
llorando por ti
si ya te olvidé.

jueves

DETRAS DE LA SOMBRA (POEMA)


Si yo descubriera
detrás de la sombra, la luz de tu rostro,
si yo presintiera
detrás de la nube, el sol de tus ojos,
te suplicaría
que acojas urgente su alma partida,
su voz temblorosa,
su fiebre dormida.

Si yo dispusiera
de un solo detalle que intuya tu mano,
de la primavera
que anuncia que llega ya pronto el verano,
te suplicaría
que vayas deprisa, que abras sus ojos,
que encuentre en tu risa
sus claveles rojos.

Si yo me creyera
que estás tras la nube que apaga la tarde,
en la torrentera
que alivia del fuego conque quema el aire,
te suplicaría
que venzas su miedo con una palabra,
con una sonrisa,
con una mirada.

Y así, los que estamos
en este momento penando su ausencia,
los que nos negamos
a pensar que nada espera a la vuelta,
te suplicarían
que ejerzas de padre tomando sus manos,
apretando en ellas
a los que sentimos,
a los que perdimos,
a los que lloramos.