lunes

UNA LUZ QUE APENAS SE VE

A veces pienso que tengo suerte
sin una perra y aún me divierte mi profesión,
desde una noche en la que Dios quiso
comprometerme con el hechizo de una canción.

Y ahora acabemos de ser sinceros
que a mí también me mueve el dinero
y la vanidad
pa'no ser menos que mis amigos
que se conforman con un suspiro de libertad.

Y una lucecita que apenas se ve,
cuando estoy a solas va diciéndome:
que no soy yo,
ya no soy yo.

A veces pienso que lo más grande
de que dispone el hombre es el hambre
de conocer
que abrir un libro es abrir las alas
sobre las cosas que nunca acabas de poseer.

Y empiezas a edificar tu mundo
de las ideas en un segundo de intuición,
para acabar bajo los cimientos
esclavizando tus sentimientos a la razón.

Y una lucecita que apenas se ve
cuando estoy a solas va diciéndome:
que no soy yo,
ya no soy yo.

A veces vibro con cualquier cosa,
una mirada se me hace hermosa
si mira en paz,
por un cachorro que se extravía
que así yo entiendo a mis alegrías,
vaivén fugaz.

Y porque sufro y me pongo al lado
del oprimido y amordazado
que se echa a andar,
porque él ha hecho que el mundo gire
y hay que cantarle pa'que no olvide
su malestar.

Y una lucecita que apenas se ve
cuando estoy a solas va diciéndome:
que no soy yo,
ya no soy yo...
ya no soy yo

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