sábado

TUS QUINCE AÑOS Y EL SOL


 Niña,
tú que conmigo suspiras
tú que en mis ojos te miras
como mira el cielo el amanecer...
niña,
tú que rebosas ternura,
tú que llenas de dulzura
mi tenue silencio al anochecer.

Dame ese amor
que a ti te sobra, mi bien,
dame otra vez
tus quince años y el Sol,
dame ese amor
que nunca supe tener,
dame otra vez
tu corazón.

Niña,
tú que temblando en mis brazos
tú que entre besos y abrazos
parece que inventas
de nuevo el amor...
abre,
abre la puerta a un amigo,
dale limosna a un mendigo
que pide en tus brazos
un poco de Sol.

Dame ese amor
que a ti te sobra, mi bien,
dame otra vez
tus quince años y el Sol,
dame ese amor
que nunca supe tener,
dame otra vez
tu corazón.

Seca
con tus caricias mi herida,
llena de sueños mi vida
con todo el encanto
de tu juventud...
cierra,
cierra los ojos y sueña,
sueña conmigo, pequeña,
que yo soy tu vida
y mi vida eres tú.

Dame ese amor
que a ti te sobra, mi bien,
dame otra vez
tus quince años y el Sol,
dame ese amor
que nunca supe tener,
dame otra vez
tu corazón

(Letra, música y voz: Javier De Lucas)

jueves

PRENDIDA A UN VIENTO GRIS


 Prendida a un viento gris
la hoja viene y va
vencida y muerta,
el árbol se quitó
aquel ropaje de
verde quimera,
y la playa quedó sin el calor
de tanta piel dorada que besó
su fiel arena,
todo en silencio está, mudo quedó
cuando en un viento gris
como a traición llegó
aquel Otoño.
El aire se adornó
con un murmullo de
tierna sonata,
vistió el cielo de gris
donde las nubes van
paseando en danza,
y una tras otra ayer, como sin querer,
gotas de lluvia llaman
al cristal de mi ventana,
y llega un no sé qué
de dentro hacia la piel,
impregna cada día
eso que alguien llamó
melancolía...
Hoy me quedé sin ver, mirando frente al mar,
cómo el atardecer oculta el Sol
más que las olas,
y di si no es verdad, aunque ya seas feliz,
tanto tú como yo
allí pusimos fin
a aquel Otoño

sábado

15 DE ABRIL


 Quince de Abril,
todo está igual,
la vieja casa aun conserva olor de hogar,
ya los almendros se pintaron
con su flor,
y yo aún te espero y no sé
por qué razón.

El día es
largo otra vez,
el tiempo pasa y no entiendo su correr,
ya qué me importa que haya noche
o resplandor
si yo estoy solo
si estoy ciego
sin tu amor.

Has de volver
a tapar mis fracasos
a soñar en mis brazos
a morir y a nacer...

y has de volver
para andar mi sendero,
para oír mi "te quiero"
has, mi amor, de volver.

Frente al cristal
un día más
ayer llovía y mañana lloverá,
busco tu imagen en el fondo
del ayer,
por los almendros
sé que un día
has de volver.

Y has de volver
a tapar mis fracasos
a soñar en mis brazos
a morir y a nacer,

y has de volver
para andar mi sendero,
para oír mi "te quiero"
has, mi amor, de volver.

Y has de volver
a tapar mis fracasos
a soñar en mis brazos
a morir y a nacer,

y has de volver
para andar mi sendero,
para oìr mi "te quiero"
has, mi amor, de volver

martes

SIERRA DE GREDOS


Hay en la sierra un lago
que me recuerda a ti,
con sus aguas tan verdes
donde tus ojos vi...
hay en la sierra nieve
que me recuerda a ti,
tus blancas manos frías
y el frío que sentí.

Y tú que allá en lo alto
aquí me ves cantar
sabes que lloro dentro,
sabes de mi penar...
yo que estoy en la sierra
para poder estar
más cerca de tu alma,
de tu verde mirar.

El aire de esta tierra
huele, mi vida, a ti,
el aire de la sierra
trae tu aliento a mí...
los pájaros volando
a ti podrán llegar
y ver lo que mis ojos
ya no verán jamás.

Y solo en la cabaña
que era para ti,
y solo en la montaña
donde contigo fui,
donde vivir quisimos
donde pudimos ser
como el Sol, como el aire
en el amanecer

JODER JAVIER


Joder Javier, 
¿Dónde se escondieron los veranos?
el olor a cloro en la piscina,
el sabor a sal en tantas playas,
en los continuos gozos de las risas
eternas a las tres de la mañana.

Joder Javier, 
¿Quién apagó la luz en el recreo?
con quince años los reyes de la banda,
y ahora miro el espejo y no sé 
quién carajo me devuelve la mirada,
Los días se fueron deslizando como arena entre los dedos,
creí que tenía tiempo… qué puta broma me hicieron.

Joder Javier, 
se me acabó el mañana,
solo queda ayer en la recámara.
El futuro se hizo presente y luego pasado,
y seguimos aquí, desarraigados.
Joder Javier, no avisa el tiempo cuando dobla la esquina,
te deja hablando solo con fotos que lastiman.

Si me cruzo contigo en cualquier esquina
te daré un abrazo de los que no terminan,
el tiempo nos jodió y bien jodidos,
mas queda algo nuestro reprimido,
algo que sigue oliendo a los veranos
con besos en canciones que bailamos.
Los días se fueron deslizando como arena entre los dedos,
creí que tenía tiempo… qué puta broma me hicieron.

Joder Javier, 
se me acabó el mañana,
solo queda el ayer en la recámara.
El futuro se hizo presente y luego pasado,
y seguimos aquí, desarraigados.
Joder Javier, no avisa el tiempo cuando dobla la esquina,
te deja hablando solo con fotos que lastiman.
Joder Javier… no hay mañana, ¿verdad?

Solo fotos que amarillean,
canciones que ya no bailamos,
y este hueco en el pecho que no explica nadie.
Joder Javier…
qué rápido se nos fue todo, ¿eh?

Joder Javier, 
se me acabó el mañana,
solo queda ayer en la recámara.
El futuro se hizo presente y luego pasado,
y seguimos aquí, desarraigados.
Joder Javier, no avisa el tiempo cuando dobla la esquina,
te deja hablando solo con fotos que lastiman

(Música y letra: J. De Lucas)
(Voz: P. Rodrigo)

sábado

HACE 40 AÑOS QUE TUVE 40 AÑOS


 Hace muchos años que cumplí cuarenta  
apagué las velas y pedí un deseo:  
si la vida es larga, que no sea violenta  
que sea tan tranquila como un parpadeo.

Ha cuarenta años que cumplí cuarenta
es incuestionable que ahora tengo ochenta.  
El pelo de plata, los huesos protestan,  
pero el corazón solo tiene treinta.  
¡Ay, compadre, mira cómo pasa el tiempo!  
y yo sigo aquí...con mi desconcierto.

Recuerdo mis cuarenta, bailando hasta el alba,  
ahora bailo sentado…aunque con sentimiento,
el tiempo me ha cambiado el cuerpo y la cara 
pero en el corazón aún brilla el firmamento.

Ha cuarenta años que cumplí cuarenta
es incuestionable que ahora tengo ochenta.  
El pelo de plata, los huesos protestan,  
pero el corazón solo tiene treinta.  
¡Ay, compadre, mira cómo pasa el tiempo!  
y yo sigo aquí...con el alma al viento

No me quejo, la vida me ha tratado de maravilla,  
me dio arrugas, historias y un par de buenos vinos.  
Dicen que soy viejo, yo les contesto sonriendo:  
“¡Viejo serás tú, que yo estoy en mi mejor momento!”  
¡Salud por los ochenta… que nunca se acabarán!  
¡Y que vengan otros cuarenta más!

(Letra y Música) : J. De Lucas
(Voz) : A. Bernal

jueves

PROVOCAME


 Mírame fijo, no bajes la vista  
déjame arder con esa forma tuya de mirar  
esos ojos que dicen todo sin abrir la boca  
y me tienen ya al borde de saltar  
Esa forma tuya de morderte el labio despacio  
como si supieras exactamente lo que vas a causar  
provócame así, sin tocarme todavía  
que el aire se caliente y yo quiera estallar.
Provócame,
clava tu tacón de aguja
donde tú quieras clavarle.
  
Provócame, amor, provócame sin piedad  
con la mirada quémame hasta que no pueda más,  
provócame con palabras que se clavan despacito  
con esa boca que promete y nunca dice jamás
provócame con tus labios, con la curva de tu espalda  
con los muslos que se abren como invitación callada  
provócame con todo lo que tengas, mi vida  
provócame hasta que pierda la cordura y te pida  
¡más!  

Habla bajito, pégate al oído  
dime esas palabras que nadie va a escuchar
que cada sílaba me rompa un poco más adentro
y me obligue a imaginarte sin parar.  
Baila despacio aunque no haya música
rozándome apenas, lo suficiente para matar,  
deja que tu perfume se me meta en la piel  
y que cada poro grite que te quiero devorar  
Provócame,
clava tu tacón de aguja
donde tú quieras clavarle

Y esas manos… Dios, esas manos tuyas  
dedos largos que saben exactamente dónde rozar  
deslizándote lenta por mi pecho, por mi cuello  
como si dibujaras el camino que vas a devorar  
Uñas que arañan suave, que marcan sin lastimar  
palmas que aprietan fuerte cuando ya no hay control  
provócame con ellas, amor, pásalas por mi cara  
y baja despacio hasta donde late más el corazón.

Provócame, amor, provócame sin piedad  
con la mirada quémame hasta que no pueda más,  
provócame con palabras que se clavan despacito  
con esa boca que promete y nunca dice jamás
provócame con tus labios, con la curva de tu espalda  
con los muslos que se abren como invitación callada  
provócame con todo lo que tengas, mi vida  
provócame hasta que pierda la cordura y te pida  
¡más!  

Provócame, amor, provócame sin piedad  
con la mirada quémame hasta que no pueda más,  
provócame con palabras que se clavan despacito  
con esa boca que promete y nunca dice jamás
provócame con tus labios, con la curva de tu espalda  
con los muslos que se abren como invitación callada  
provócame con todo lo que tengas, mi vida  
provócame hasta que pierda la cordura y te pida  
¡más!  

(Letra y música: J. De Lucas)
(Voz: P. Montemayor)