martes

LA PLAYA VACIA


Está
la playa vacía,
la mar
es ancha y es fría,
mi voz
es grito de invierno
que va
tapando el silencio...
tapando el silencio.

Quizá
el viento que mueve
la mar
me aliente y me eleve
a mí,
pegado a la arena,
igual
que a un árbol la hiedra...
que a un árbol la hiedra.

Un tiempo vendrá
que escape del suelo
y pueda volar
hasta divisar
las puertas del cielo.

Se van
rompiendo las olas,
están
pasando las horas
aquí
mi mundo en la playa
así
hasta que me vaya...
hasta que me vaya.

Un tiempo vendrá
que escape del suelo
y pueda volar
y pueda volar
yo solo en el cielo.

Un tiempo vendrá
que escape del suelo
y pueda volar
hasta divisar
las puertas del cielo

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

lunes

EL HOMBRE DE TU VIDA


Porque paras el tiempo cuando me miras
y sonríe la vida cuando sonríes,
porque enciendes la luz de la fantasía
cuando inventas un verso y me lo dices...
porque anda tu vida junto a mi vida
y está mi pensamiento donde tú estés,
porque no eres de otro, eres la mía,
la mujer de mi vida, tú, mi mujer.

Porque el Sol aparece cuando te mueves
y la sombra se oculta cuando me nombras,
porque cuando te beso sé lo que quieres,
porque cuando me besas todo me sobra,
porque sé que tu alma me pertenece,
porque sé que tu cuerpo calma mi sed,
porque ya no me importan otras mujeres
si tú eres la mía, tú, mi mujer.

Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
salí
un día de tu vida
calló
la voz del corazón.
Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
me fui
sin una despedida
borró
el tiempo nuestro amor.

Porque nos comprendemos con la mirada
y nos comunicamos con la poesía,
porque juntos andamos sendas extrañas
en un mundo de amor y melancolía...
porque yo soy el hombre que ayer te amaba
y hoy te sigo amando aún más que ayer,
porque sin ser amantes, apenas nada,
eres tú la que quiero, tú, mi mujer.

Porque aprendí a quererte estando lejos
y a conversar contigo sin tus palabras,
y a mirarte a los ojos, que no estuvieron
ni en las horas alegres ni en las amargas...
porque aquel amor joven, de los recuerdos,
se vistió en el Otoño de madurez,
porque tú eres la mía, la que yo quiero,
la mujer de mi vida, tú, mi mujer.

Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
salí
un día de tu vida
calló
la voz del corazón.
Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
me fui
sin una despedida
borró
el tiempo nuestro amor

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

DESDE MI CUARTO


Volveré
a subir
a mi cuarto una vez más,
y a mirar
otra vez
a la calle, volveré;
y a escribir una nueva poesía
que hable de amores
y de alegría,
y a inventar una nueva mentira
y de mis cosas, otra vez, me olvidaré.

Desde mi cuarto
veo a la gente
indiferente
y ya estoy harto
de estar tan sólo,
sólo y vacío,
de estar tan frío
como mi cuarto.

Siempre es lo mismo,
siempre es igual,
no veo el final
de este camino
donde pasamos,
donde corremos
y no sabemos
adónde vamos.

Volveré
a esperar
ese nuevo despertar,
ese sol
que al brillar
haga cierto el olvidar,
a mirar por la estrecha ventana
y ahogar un grito
cada mañana,
a ponerme el disfraz y el sendero
como un ciego, en penumbra, caminar.

Desde mi cuarto
veo a la gente
indiferente
y ya estoy harto
de estar tan sólo,
sólo y vacío,
de estar tan frío
como mi cuarto.

Siempre es lo mismo,
siempre es igual,
no veo el final
de este camino
donde pasamos,
donde corremos
y no sabemos
adónde vamos

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

domingo

CUANDO NADIE ESPERA


No
cuando cierren mis ojos
en la habitación,
no
cuando lloren algunos
en algún rincón...

no
cuando escondan mi cuerpo
bajo un terrón,
no, no, no,
la muerte antes
antes llegó.

La muerte llega
cuando nada esperamos
y nada espera,
la muerte llega
cuando a nadie esperamos
y nadie espera.

No
cuando el viento ahogue
mi última voz,
no
cuando dejen encima
alguna flor...

no
cuando tú no te acuerdes
cómo era yo,
no, no, no,
la muerte antes
antes llegó.

La muerte llega
cuando nada esperamos
y nada espera,
la muerte llega
cuando a nadie esperamos
y nadie espera.

La muerte llega
cuando nada esperamos
y nada espera,
la muerte llega
cuando a nadie esperamos
y nadie espera.

La muerte llega
cuando nada esperamos
y nada espera,
la muerte llega
cuando a nadie esperamos
y nadie espera

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

UN BRINDIS POR EL AMOR


El champán,
una música suave y tú,
un rincón
una dulce y romántica luz,
burbujear
de alegría en mi corazón
porque has vuelto conmigo, amor,
y soy muy feliz...

El lugar
el momento invita a soñar
junto a ti
tus caricias, la Luna y el mar,
un temblor
me estremece cuando a media voz
me susurras palabras de amor,
yo quiero escuchar
palomas volando en el viento.

Quiero brindar por el amor
y porque hoy vuelves a mí,
mi sueño al fin es realidad,
quiero brindar
por todos los sueños del mundo.

Al brindar
estas copas hoy suenan mejor,
nuestro amor
tiene ahora distinto sabor,
porque tú
con ternura me has vuelto a mirar,
en los labios me has vuelto a besar
con fuego y pasión...

El amor
sinfonía entre hombre y mujer,
el amor,
algo inmenso pero que no ves,
otra vez
nos unió para bien, para mal,
entre sorbos de felicidad
yo quiero brindar
por todos los sueños del mundo.

Quiero brindar por el amor
y porque hoy vuelves a mí,
mi sueño al fin es realidad,
quiero brindar
por todos los sueños del mundo...

Quiero brindar por el amor
y porque hoy vuelves a mí,
mi sueño al fin es realidad,
quiero brindar
por todos los sueños del mundo...

Quiero brindar por el amor
y porque hoy vuelves a mí,
mi sueño al fin es realidad,
quiero brindar
por todos los sueños del mundo

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

sábado

LA TRISTEZA


Se había agotado la alegría,
se había agostado la belleza
y aquella mañana presentía
que había llegado la tristeza.

Se había gastado la energía,
se había esfumado la firmeza
y había una gris melancolía
abriéndole el paso a la tristeza.

Había llegado la tristeza
había llegado la tristeza,
abría la puerta y me traía
la mueca grotesca del dolor...
había llegado la tristeza
había llegado la tristeza,
abría la puerta y pretendía
pintarme de negro el corazón.

Se había deshecho la armonía
se había quebrado la entereza,
se había secado la poesía
y había menguado la nobleza.

Se había agotado la alegría,
se había agostado la belleza
y aquella mañana presentía
que había llegado la tristeza.

Había llegado la tristeza
había llegado la tristeza,
abría la puerta y me traía
la mueca grotesca del dolor...
había llegado la tristeza
había llegado la tristeza,
abría la puerta y pretendía
pintarme de negro el corazón...

había llegado la tristeza
había llegado la tristeza,
abría la puerta y me traía
la mueca grotesca del dolor...
había llegado la tristeza
había llegado la tristeza,
abría la puerta y pretendía
pintarme de negro el corazón.

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

EN UN BARRIO COMO HAY MIL


En un barrio
como hay mil
a lo lejos
de Madrid,
un domingo
estuve allí,
y hoy te cuento
lo que vi.

Las mujeres con sus batas
y sus medias de algodón,
sacudiéndose la alfombra
en el balcón,
entre la ropa tendida,
entre calles sin hacer,
entre basura extendida
por doquier.

Pero a mí
aquel lugar me pareció el cielo,
cuando te vi,
entre los niños, viniendo hacia mí,
brillando al Sol el oro de tu pelo.

Y los hombres discutiendo
en un pobre y sucio bar,
y bebiendo su simpleza
y su coñac,
olvidando su pobreza
y su oscuro caminar
en la copa que se acaban
de tomar.

Pero a mí
aquel lugar me pareció el cielo,
cuando te vi,
entre los niños, viniendo hacia mí,
brillando al Sol el oro de tu pelo.

En un barrio
como hay mil
a lo lejos
de Madrid,
un domingo
estuve allí,
te he contado
lo que vi

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)