sábado

PLAYA DE LOS BESOS


 La playa de los besos 
se encuentra mar adentro 
dibujada en la roca, 
en la arena y el tiempo; 
allí se abrió tu boca 
como loca al deseo 
cuando nuestros amores 
atardecían lentos.  

Bandadas de gaviotas 
refrenaban su vuelo, 
una ola imprudente 
se asomaba a tu anhelo... 
todo el mar por delante, 
encima todo el cielo 
pero allí, solamente, 
tú y yo y nuestros besos,
que fueron desgranando 
el amor, como espejos, 
tapando las heridas 
que nos produce el tiempo, 
devolviendo a sus límites 
el deterioro lento 
del caminar unidos 
por rutinas y miedos. 

Por eso a aquella playa 
la llamé "de los besos", 
porque allí nos besamos 
con esos besos nuestros 
que últimamente estaban 
olvidados, maltrechos, 
que quizás, día a día, 
se nos hicieron viejos. 
Con todo el mar delante, 
serenidad, misterio, 
con todo el cielo arriba, 
inmensidad, secreto, 
con la arena testigo 
del calor de los cuerpos, 
del fulgor de las almas, 
del sabor de los besos. 

Yo sé que en nuestras vidas 
habrá un rincón etéreo 
al que pondremos nombre: 
"la playa de los besos"; 
si el tiempo nos arroja 
a un mundo de silencio, 
a ese rincón, no temas, 
los dos recurriremos. 

Por eso a aquella playa 
la llamé "de los besos", 
porque allí nos besamos 
con esos besos nuestros 
que últimamente estaban 
olvidados, maltrechos, 
que quizás, día a día, 
se nos hicieron viejos. 
Con todo el mar delante, 
serenidad, misterio, 
con todo el cielo arriba, 
inmensidad, secreto, 
con la arena testigo 
del calor de los cuerpos, 
del fulgor de las almas, 
del sabor de los besos

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

jueves

CADA SUEÑO VIVIDO


Al dormir yo
Tú  despertabas
Con la claridad
De una ventana
Y un trozo de sol
Que por ella entraba como entra el amor
Sin buscar la entrada

Ya terminó
Nuestra aventura en tu habitación
Y casi a oscuras
Quedó aquel sabor
Que día tras día fue rozando un tono
La melancolía.

Cada sueño vivido en tu habitación
Cada sueño perdido lleva una canción
Cada rincón ya sabe que tras de los dos
Los claveles rojos se irán marchitando en tu habitación

Pensando que
Como la noche yo me iré también
Sin un reproche
Besaste mi piel
Y así despacito desperté a la vida
Desperté dormido...
Este amanecer
Triste poesía no es más que el final
De cinco días que quisimos dar
A nuestras vidas recordando tiempos
De niñez perdida.

Cada sueño vivido en tu habitación
Cada sueño perdido lleva una canción
Cada rincón ya sabe que tras de los dos
Los claveles rojos se irán marchitando en tu habitación

Me marcharé
Sin más razones y tú despídeme
De los rincones y de aquel amor
Que nos dio sombra en tu habitación

miércoles

QUE HABLE EL AMOR


No te rías de mí,
llevo ya tiempo pensando en hablar,
dándole vueltas, buscando el lugar,
probando frases para empezar...

no se puede aprender,
una y mil veces lo quise leer
y cada letra se vuelve al revés,
ya estamos solos, no sé qué hacer...

Aquí estás tú
y aquí estoy yo,
y en mi silencio
callamos los dos,
ya no hay palabras
que puedan servirme,
basta decirte
que hable el amor.

Aquí estás tú
y aquí estoy yo,
y en mi silencio
callamos los dos,
ya no hay palabras
que puedan servirme,
basta decirte
que hable el amor.

No te rías de mí,
me da vergüenza lo que he de decir,
me pongo rojo y miro hacia ti,
tiemblan mis manos, no sé seguir...

tú me entiendes, amor,
mejor que nadie porque el corazón
no necesita que se oiga la voz
y puede hablarte mejor que yo...

Aquí estás tú
y aquí estoy yo,
y en mi silencio
callamos los dos,
ya no hay palabras
que puedan servirme,
basta decirte
que hable el amor.

Aquí estás tú
y aquí estoy yo,
y en mi silencio
callamos los dos,
ya no hay palabras
que puedan servirme,
basta decirte
que hable el amor.

ya no hay palabras
que puedan servirme,
basta decirte
que hable el amor

martes

A DONDE VAS MUJER


¿A dónde vas, mujer, a dónde vas?
Dando tu piel, a quién pagarla puede,
Haciendo ver que así quieres vivir
Si es que vivir, viviendo así se puede

No te pido que me cuentes tu pasado
De lo mucho que has llorado
Que la vida te ha vencido,
No te pido que me des cuatro razones
Y me digas que se impone
El destino a cada cual

Solo pido que mirando en el espejo
Y pensando en lo que has hecho
Me respondas de verdad,
Si tu alma no se te parte en pedazos
Al dejar en unos brazos
Eso poco que tú das

¿A dónde vas, mujer, a dónde vas?
Dando tu piel a quién pagarla puede,
Haciendo ver que así quieres vivir
Si es que vivir, viviendo así se puede

No te pido que abandones tu trabajo
Y te salgas de allí abajo
Donde ciega te has metido,
No te pido que después de tus progresos
Abandones los ingresos
Que te son fácil ganar

Solo pido que mirando hacia el mañana
Tú me digas el sentido
De tu estéril caminar,
Si tu alma no se te parte en pedazos
Al dejar en unos brazos
Eso poco que tú das

¿A dónde vas, mujer, a dónde vas?
¿A dónde vas, mujer, a dónde vas?
¿A dónde vas, mujer, a dónde vas?

(Letra, música y voz: Javier De Lucas)

LA PLAYA VACIA


Está
la playa vacía,
la mar
es ancha y es fría,
mi voz
es grito de invierno
que va
tapando el silencio...
tapando el silencio.

Quizá
el viento que mueve
la mar
me aliente y me eleve
a mí,
pegado a la arena,
igual
que a un árbol la hiedra...
que a un árbol la hiedra.

Un tiempo vendrá
que escape del suelo
y pueda volar
hasta divisar
las puertas del cielo.

Se van
rompiendo las olas,
están
pasando las horas
aquí
mi mundo en la playa
así
hasta que me vaya...
hasta que me vaya.

Un tiempo vendrá
que escape del suelo
y pueda volar
y pueda volar
yo solo en el cielo.

Un tiempo vendrá
que escape del suelo
y pueda volar
hasta divisar
las puertas del cielo

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

lunes

EL HOMBRE DE TU VIDA


Porque paras el tiempo cuando me miras
y sonríe la vida cuando sonríes,
porque enciendes la luz de la fantasía
cuando inventas un verso y me lo dices...
porque anda tu vida junto a mi vida
y está mi pensamiento donde tú estés,
porque no eres de otro, eres la mía,
la mujer de mi vida, tú, mi mujer.

Porque el Sol aparece cuando te mueves
y la sombra se oculta cuando me nombras,
porque cuando te beso sé lo que quieres,
porque cuando me besas todo me sobra,
porque sé que tu alma me pertenece,
porque sé que tu cuerpo calma mi sed,
porque ya no me importan otras mujeres
si tú eres la mía, tú, mi mujer.

Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
salí
un día de tu vida
calló
la voz del corazón.
Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
me fui
sin una despedida
borró
el tiempo nuestro amor.

Porque nos comprendemos con la mirada
y nos comunicamos con la poesía,
porque juntos andamos sendas extrañas
en un mundo de amor y melancolía...
porque yo soy el hombre que ayer te amaba
y hoy te sigo amando aún más que ayer,
porque sin ser amantes, apenas nada,
eres tú la que quiero, tú, mi mujer.

Porque aprendí a quererte estando lejos
y a conversar contigo sin tus palabras,
y a mirarte a los ojos, que no estuvieron
ni en las horas alegres ni en las amargas...
porque aquel amor joven, de los recuerdos,
se vistió en el Otoño de madurez,
porque tú eres la mía, la que yo quiero,
la mujer de mi vida, tú, mi mujer.

Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
salí
un día de tu vida
calló
la voz del corazón.
Yo fui
el hombre de tu vida
que amó
tu dicha y tu dolor;
me fui
sin una despedida
borró
el tiempo nuestro amor

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)

DESDE MI CUARTO


Volveré
a subir
a mi cuarto una vez más,
y a mirar
otra vez
a la calle, volveré;
y a escribir una nueva poesía
que hable de amores
y de alegría,
y a inventar una nueva mentira
y de mis cosas, otra vez, me olvidaré.

Desde mi cuarto
veo a la gente
indiferente
y ya estoy harto
de estar tan sólo,
sólo y vacío,
de estar tan frío
como mi cuarto.

Siempre es lo mismo,
siempre es igual,
no veo el final
de este camino
donde pasamos,
donde corremos
y no sabemos
adónde vamos.

Volveré
a esperar
ese nuevo despertar,
ese sol
que al brillar
haga cierto el olvidar,
a mirar por la estrecha ventana
y ahogar un grito
cada mañana,
a ponerme el disfraz y el sendero
como un ciego, en penumbra, caminar.

Desde mi cuarto
veo a la gente
indiferente
y ya estoy harto
de estar tan sólo,
sólo y vacío,
de estar tan frío
como mi cuarto.

Siempre es lo mismo,
siempre es igual,
no veo el final
de este camino
donde pasamos,
donde corremos
y no sabemos
adónde vamos

(Música, letra y voz: Javier De Lucas)