Es inútil, la casa abandonada
cambió la claridad por la negrura,
creció desde la sombra la espesura
y se apagó la luz en la mirada.
Es inútil, no puede la ternura
abrir el frío acero de la espada,
me instalé de buen grado en la morada
donde sólo gobierna la amargura.
Es inútil, no vengas a alumbrarme
con ese resplandor que quieres darme,
con la luz que a la noche da un farol;
es inútil, no quiero que me quieras,
hace tiempo que huí de las quimeras,
es inútil, no quiero ver el Sol

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