viernes

EL REGRESO


Tanto duele el silencio
tanto duele la ausencia
que dejé nuestra casa
en mi afán por huir,
pero un día de nuevo
decidí dar la vuelta
y hoy regreso a la casa
que está sola sin ti.

Y qué triste es volver
regresar y saber
que ya nunca jamás
a mi encuentro vendrás...

Pero cómo es posible
que no apriete tus manos,
que no mire tus ojos
y que aún pueda vivir,
pero cómo es posible
que una noche en mis brazos
te apagaras de un soplo
y te fueras de mí.

Recorriendo la casa
aún estás en el aire,
aún pareces mirarme,
conversar, sonreír,
y al abrir una puerta
aún pretendo encontrarte,
tan feliz, tan contenta,
esperándome aquí.

Y qué triste es volver
regresar y saber
que ya nunca jamás
a mi encuentro vendrás...

Pero cómo es posible
que no apriete tus manos,
que no mire tus ojos
y que aún pueda vivir,
pero cómo es posible
que una noche en mis brazos
te apagaras de un soplo
y te fueras de mí.

Pero cómo es posible
que no apriete tus manos,
que no mire tus ojos
y que aún pueda vivir,
pero cómo es posible
que una noche en mis brazos
te apagaras de un soplo
y te fueras de mí.

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