lunes

EL ARBOL DE LA ESQUINA


El árbol de la esquina
donde yo te despedía
está seco en este día
y más sólo hoy que ayer;
ya no ve, como veía,
nuestro adiós de cada vez
cuando yo te despedía
poco antes de las diez.

Recuerdo que tenías
ilusión en la mirada,
corazón de enamorada
y ternura en el besar;
en mis manos te dejabas
tu perfume cada vez
cuando alegre te marchabas
poco antes de las diez.

A ti un poco de mí
a ti las noches de Mayo,
a mí un poco de ti y si no es así
que me parta un rayo...

A ti un poco de mí
a ti las noches de Mayo,
a mí un poco de ti y si no es así...
¡que me parta un rayo!

Al árbol de la esquina
donde yo te despedía,
hoy he vuelto, tarde fría,
y su triste desnudez,
al mirarme, me decía
que tu suave palidez
yo ya nunca besaría
poco antes de las diez.

Los sueños, las emociones,
los recuerdos y los besos
en sus ramas están presos
¡no los puedo liberar!
seguirán igual que el día,
que la noche, que la vez
en que yo te despedía
poco antes de las diez.

A ti un poco de mí
a ti las noches de Mayo,
a mí un poco de ti y si no es así
que me parta un rayo...

A ti un poco de mí
a ti las noches de Mayo,
a mí un poco de ti y si no es así...
¡que me parta un rayo!

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