Amanece, el sol de la mañana
trae un sabor amargo y conocido,
el verano se fue, quien ha venido
es un otoño gris que sabe a ti.
Atardece, la luz ha remitido
y un sonido lejano de campana
es el eco sutil que el aire emana,
es un sonido más que sabe a ti.
Anochece y busco algún sentido
para vivir ajeno a tu latido
mientras cae la noche sobre mí;
el rumbo sin tu vida se ha perdido
y hasta el último adiós conque me he ido
tiene un sabor amargo: sabe a ti

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