miércoles

LA VIDA Y EL DOLOR


Para correr hacia el mar
vistiéndonos de sol,
para tener y prestar
niñez del corazón.

Para jugar a inventar
el mundo en una flor
somos dos, somos dos.
La eternidad es hoy,
la eternidad
para cantar
y derrotar al tiempo.

Para cruzar sin temor
la vida y el dolor
somos dos, somos dos,
enamorándonos
viviendo sin después
ni adiós,
ni olvido.

Para pedirle al dolor
que ya no vuelva más
somos dos, somos dos,
ilusionándonos
por una pequeñez,
un color
quizá perdido.

Para cruzar sin temor
la vida y el dolor
somos dos, somos dos,
enamorándonos
viviendo sin después
ni adiós,
ni olvido.

Para pedirle al dolor
que ya no vuelva más
somos dos, somos dos,
ilusionándonos
por una pequeñez,
un color
quizá perdido.

Para correr hacia el mar
vistiéndonos de sol,
para tener y prestar
niñez del corazón.

Para jugar a inventar
el mundo en una flor
somos dos, somos dos.
La eternidad es hoy,
la eternidad
para cantar
y derrotar al tiempo.

Para cruzar sin temor
la vida y el dolor
somos dos, somos dos,
enamorándonos
viviendo sin después
ni adiós,
ni olvido.

Para pedirle al dolor
que ya no vuelva más
somos dos, somos dos,
ilusionándonos
por una pequeñez,
un color
quizá perdido.

Para cruzar sin temor
la vida y el dolor
somos dos, somos dos,
enamorándonos
viviendo sin después
ni adiós,
ni olvido.

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