jueves

QUE MAS QUISIERA


Qué más quisiera yo
que correr como antes,
sentir el viento libre
sin cadenas ni lastres.

Qué más quisiera yo
que volver a esos días
donde el mundo era mío
donde la vida ardía.

Pero el tiempo me mira
con su mueca callada,
me recuerda que todo
se me escurre en el alma.

Qué más quisiera yo
que leer hasta el alba,
perderme en mil historias
de cantar con el alma.
Qué más quisiera yo
que besar como antaño,
las mujeres que amé
siguen siendo mi canto.

Qué más quisiera yo
que escribir sin censura,
dibujar con palabras
mi eterna locura.

Y brindar con los sueños
que dejé en algún bar,
los que fueron promesas
y no quise olvidar.

Pero aquí sigo en pie,
con mi sombra gastada,
con mis ansias de todo,
aunque el cuerpo no aguanta.

Qué más quisiera yo
que volver a volar,
ahora que no puedo,
solo queda soñar.

Qué más quisiera yo…
Qué más quisiera yo…

lunes

LO NUESTRO


 Al principio fuimos llama,
viento y fuego en espiral,
un lenguaje sin palabras,
un refugio natural.
Pero el tiempo desnudó
nuestras sombras, nuestros miedos,
y la risa se tornó
en anochecidos ecos.

Tu mundo gira en mareas,
el mío, en quietud estable.
Tus días son llamaradas,
los míos, pasos menguantes.
Fuimos agua sobre aceite,
fuimos norte y suroeste,
la pregunta sin respuesta,
el reloj que no obedece.

No hubo gritos ni portazos,
ni tormentas ni huracanes,
solo un lento desgranarse
de silencios y verdades.
Y aquí estamos, dos extraños
que un día fueron promesas,
separados por distancias
que cada vez más se alejan

Tu mundo gira en mareas,
el mío, en quietud estable.
Tus días son llamaradas,
los míos, pasos menguantes.
Fuimos agua sobre aceite,
fuimos norte y suroeste,
la pregunta sin respuesta,
el reloj que no obedece.

No hubo gritos ni portazos,
ni tormentas ni huracanes,
solo un lento desgranarse
de silencios y verdades.
Y aquí estamos, dos extraños
que un día fueron promesas,
separados por distancias
que cada vez más se alejan

(Letra y música: J. De Lucas)
(Voz: P. Hernández)

sábado

SIN LEY NI DISTANCIA


En la penumbra el aire se quiebra,
sudor y jadeos, la piel se celebra.
Tus manos arañan, mi espalda se tensa,
un juego prohibido, la pasión inmensa.  

Los labios que muerden, un grito ahogado,
el calor me envuelve, el pulso alterado.
Tu aliento en mi cuello, un roce perverso,
cada rincón tuyo, mi vicio disperso.  

Gemidos que cortan la noche en pedazos,
desnudos, salvajes, lujuriosos trazos,
en tus ojos veo el morbo crecer.  
El clímax estalla, volcán de placer.

Las sábanas rugen, testigos del fuego,
dos cuerpos que chocan, un rítmico juego.
Me pierdo en tus curvas, te fundo en mi ansia,
un éxtasis crudo, sin ley ni distancia.  

Gemidos que cortan la noche en pedazos,
desnudos, salvajes, lujuriosos trazos,
en tus ojos veo el morbo crecer.  
El clímax estalla, volcán de placer.

Gemidos que cortan la noche en pedazos,
desnudos, salvajes, lujuriosos trazos,
en tus ojos veo el morbo crecer.  
El clímax estalla, volcán de placer

(Letra y música: J. De Lucas)
(Voz: P. Hernández)

viernes

YO SOY ASI POR TI


 Yo soy
como el sol que te alumbra de día y calienta en invierno,
yo soy
esa estrella que brilla de noche velando tu sueño,
y soy
esa brisa que corre tranquila por el firmamento que me has hecho tú,
yo soy
ese viento, ese mar y ese sol porque quieres tú.

Yo soy
el suspiro que rompe el silencio diciendo tu nombre,
yo soy
esa gota de lluvia temprana por el horizonte,
y soy
como un río que lleva su cauce hacia ese destino que me has hecho tú,
yo soy
un suspiro, la lluvia y un río porque quieres tú.

Yo soy así por ti, solo por ti,
Yo soy así por ti como me has hecho tú,
y siento renacer cada nuevo amanecer
amor, amor por ti, solo por ti.

Y soy
como un río que lleva su cauce hacia ese destino que me has hecho tú,
yo soy
un suspiro, la lluvia y un río porque quieres tú.

Yo soy así por ti, solo por ti,
Yo soy así por ti como me has hecho tú,
y siento renacer cada nuevo amanecer
amor, amor por ti, solo por ti...
amor, amor por ti, solo por ti

LAS PALABRAS (CANCION)


A veces las palabras se envilecen 
en rápido y continuo recorrido 
y se quedan varadas, sin sentido 
de como se amontonan y se crecen. 

Y se tiñen de gris en el olvido 
cuando huecas y vanas, languidecen, 
y ni expresan, ni cuentan, ni convencen 
en el torpe pregón de su latido. 

Pero a veces recobran nuevamente 
su mágico papel de ser el puente 
por donde desgranar el sentimiento; 

dependen del motivo, del momento, 
de quien las interpreta y quien las siente, 
del que sabe tratarlas con talento

(Letra y música: J. De Lucas)
(Voz: A. Bernal) 

DANZA DE LENGUAS


En la penumbra del cautivo
la luz tenue acaricia el suelo,
un escenario vivo 
donde el deseo teje su vuelo.
Ella y sus ojos al viento,
le ignora en su camino 
y él devora en silencio  
sus labios de vino tinto,
labio que se acercan lentos 
al cansado peregrino.

El aire se vuelve denso, 
un suspiro contenido,
mientras que él, a lo lejos, 
observa un mundo partido.  
El beso comienza suave, 
un roce que tienta,
como olas que prueban la orilla violenta.
Luego se enciende, profundo, sin freno,
una danza de lenguas que arde en su seno.  

Es más que un beso, es su grito silente,
un desafío al destino, un alma ardiente.
Cuando se aparta, su sonrisa corta el aire,
victoria y libertad en un gesto insaciable.  
El eco de sus pasos resuena al irse,
dejando perfume y un vacío triste.
Él guarda en su mente la escena,
un amor que se quiebra, una pasión que envenena.  
Pero ella, en su marcha, el placer ya no mengua,
del beso que fue suyo, que palpita en su lengua.  

El aire se vuelve denso, 
un suspiro contenido,
mientras que él, a lo lejos, 
observa un mundo partido.  
El beso comienza suave, 
un roce que tienta,
como olas que prueban la orilla violenta.
Luego se enciende, profundo, sin freno,
una danza de lenguas que arde en su seno.  

Es más que un beso, es su grito silente,
un desafío al destino, un alma ardiente.
Cuando se aparta, su sonrisa corta el aire,
victoria y libertad en un gesto insaciable.  
El eco de sus pasos resuena al irse,
dejando perfume y un vacío triste.
Él guarda en su mente la escena,
un amor que se quiebra, una pasión que envenena.  
Pero ella, en su marcha, el placer ya no mengua,
del beso que fue suyo, que palpita en su lengua

(Letra y música: J. De Lucas)
(Voz: A. Bernal)

jueves

LAS PALABRAS


A veces las palabras se envilecen 
en rápido y continuo recorrido 
y se quedan varadas, sin sentido 
de como se amontonan y se crecen. 

Y se tiñen de gris en el olvido 
cuando huecas y vanas, languidecen, 
y ni expresan, ni cuentan, ni convencen 
en el torpe pregón de su latido. 

Pero a veces recobran nuevamente 
su mágico papel de ser el puente 
por donde desgranar el sentimiento; 

dependen del motivo, del momento, 
de quien las interpreta y quien las siente, 
del que sabe tratarlas con talento