Fue solo una palabra
un roce de tu boca,
un ángel solitario
que se enredó en tu voz,
fue solo una palabra
desde el centro caliente
que voló por tu frente
hasta mi corazón.
Fue solo una palabra
la que envolvió mi aliento,
y se fundió en el tuyo
hasta el anochecer,
se desnudó tu cuerpo
y a solas con el mío
llenaron el vacío
hasta el amanecer.
Es la lluvia de siempre,
mi amor, no tengas miedo,
es agua que golpea
los ojos del cristal,
es la lluvia que crece
en el centro del frío,
entre tu amor y el mío,
hacia la soledad.
Es la lluvia de siempre,
son las cosas de siempre,
tú y yo un poco más viejos,
un poco nada más.
Fue solo una palabra
un roce de tu boca,
que despertó en la noche
las quimeras de ayer,
es este el mismo cielo
esta es la misma casa,
tú y yo somos los mismos
y lo mismo ha de ser.
Seguiremos despacio
el camino que queda,
yo seguiré aguantando
a pulso el corazón,
tú seguirás lo mismo
caminando a mi lado,
el mundo no ha cambiado
nada para los dos.
Es la lluvia de siempre,
mi amor, no tengas miedo,
es agua que golpea
los ojos del cristal,
es la lluvia que crece
en el centro del frío,
entre tu amor y el mío,
hacia la soledad.
Es la lluvia de siempre,
son las cosas de siempre,
tú y yo un poco más viejos,
un poco nada más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario